Otra epifania. El pesado de Jesús ha vuelto a aparecer en mi casa esta noche.
Se que algunos de los nuevos lectores de este pequeño blog desconocen las historias anteriores de mi viejo blog, pero enseguida os pongo en situación.
Resulta que yo creo en Jesús. No en Dios ni en algo "mas allá", sino en Jesús, Jesús, el de la biblia, el heavy de pelo largo y tunica blanca.
Y direis "pero si pasas totalmente de la religión, ¿por que crees en Jesús?", bien, es facil, porque el tio me tiene como su colega y de vez en cuando le gusta venir a incordiar a mi casa. Con la tonteria del teletransporte no hay quien se lo quite de encima.
Pués esta noche en realidad ha venido simplemente por fastidiar...
Estaba yo medio dormido en la cama cuando de repente veo luz en la cocina. Es raro, porque yo no enciendo las luces ni a oscuras. Pueden estar todas las bombillas fundidas desde hace meses y yo no saberlo.
Asi que cojo el bate de beisbol que reposa al lado de la mesita de noche y me dirijo a la cocina. Por el pasillo ya diviso que hay una sombra. Hay alguien en mi cocina.
En modo ninja me asomo y ahi estaba él. Hurgando en mi nevera.
- ¿Otra vez tu?, ¿que haces?
- Un sandwich. ¿Quieres uno?
- ¿Un sandwich?.. pero... ¿tu has visto la hora que es?, yo mañana curro!
- Bueno, yo curro a todas horas, te lo recuerdo.
- Que te den... ¿a que has venido ahora?, ¿alguna señal de las tuyas?
- No, hoy no...
- ¿Entonces?... ¿Ha llegado mi hora?... No fastidies.
- No, tampoco.
- En fin... Tu dirás
- Hoy no he venido a guiarte ni a darte consejos.
Termina de cerrar su sandwich, lo coge con las manos y le pega un bocao.
- ¿Entonces a que has venido colega?
- Mmm!... egque... mm, pera.... (mastica)...... (traga).... Esque tenia calor.
- ¿Que?
- Que hace calor estos dias y no podia dormir. Me he pasado por aqui, ya que tenia hambre y de paso pues saludaba.
- ¿Me estas diciendo que vienes a tocarme los huevos solo porque tienes calor?... Y que es, ¿que yo tengo frio, verdad?
- Habla bien, solo venia a ver que tal te iba... (le pega otro taco al sandwich)
- Pués me va de lujo... ala, acabate eso y largo, que he de dormir. Y guarda el jamonyork a la nevera luego, que se seca y vale su pico en el Mercadona.
- ¿No quieres ver la tele o algo?
- A ver... jesusito... ¿no hay mas personas en el planeta a la que aparecerte? Justamente, de entre todos los creyentes que tienes en tu secta, yo soy el que mas pasa de este rollo. Es mas, mañana lo contaré en el blog, vas a ver que risas.
- No te creeran.
- Claro que no me creeran, por eso hará mas gracia contarlo.
Se termina por fin el sandwich y me indica con gestos donde hay una servilleta o trapo.
- No me dejes migas, que luego el que curra aqui soy yo.
- Ha cambiado mucho tu casa desde la última vez. He visto cuadros, un ordenador, un tapiz... ¿Te han subido el sueldo en el trabajo?
- Que pasa, que todo lo que tenemos de judio lo tenemos de bobo, ¿no?. Esas cosas las he hecho yo.
- Ah, pues quedan bastante bién...
Se pasea por el pasillo mirando los cuadros que he pintado. Se detiene ante uno que dediqué a mis dos perros fallecidos.
- ¿Es asi como crees que es el lugar donde van a parar los muertos?
- No, pero me sobraba color azul. Algo tenia que hacer.
- Entiendo... ¿Como vamos de novias?
- Tiene gracia que justo seas tu quien me lo pregunte. Podria hacerte la misma pregunta.
- Ya sabes que yo no soy de novias.
- Jajajaja... ¿Eres gay?
- Yo amo a todos por igual. Deberias saberlo.
- Bueno, pués siento decirte que mi desprecio por los seres vivos, te incluyen, aunque seas un fantasma, espectro, visión o lo que quieras. ¿vas a tardar mucho en irte?. Si quieres ponte la tele, pero yo me piro a dormir.
- No voy a molestarte mas por hoy, pero dejame contarte una historia antes.
- Ya sabia yo que habia gato encerrado. ¿Que he hecho esta vez?
- Verás... Habia una vez un hombre, que visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa, ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito.
Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado. Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo de piragua. Por eso, por más que doblasen su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.
- Que putada...
- ... Impresionado, el hombre salió del infierno y subió al cielo. Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y eso que los palillos eran igual de largos. La situación era la misma.
- ¿Entonces?...
- Lo que quiero decirte Abraham, es que no niegues la ayuda a los demás. ¿Sabes por que no tenian problemas los del cielo?.
- Me temo que lo voy a saber en breve.
- Porque allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.
- jajajaja, parece mas un chiste que una historia.
- ¿Lo entiendes?
- Siiii... que pesaico eres a veces.
- Soy pesado, lo se, pero se que en el fondo valoras mis visitas. Ya sabes que siempre son para algo y por algo.
- Ya, pero el problema esta en que cada vez que hago algo bueno o me comporto del lado del Bien, los malos se meten conmigo y los buenos se rien de mi porque me estoy ablandado y ya no me ven como a alguien de temer.
- Bueno. Si de verdad sientes eso, creo que ya te estas curando de uno de tus defectos.
- ¿Que defecto?
- Tu egocentrismo. Ya no piensas solo en ti.
Dicho esto, Jesús se cubre con una nube de gas y desaparece.
- Que cabrón el tipet, siempre tiene que ser suya la última palabra. Pués que sepas que mira si pienso en mi que me voy a dormir, que es lo que deberia estar haciendo estos ultimos 20 minutos... Pesao.
Siento quitarte algo de merito, pero que sepas que Jesús te hace visitas porque yo se lo pido todas las semanas cuando voy a la Iglesia San Agustin y tienes suerte de que no van todos sus amigos a la vez, Santa Lucia, Fatima, Rita,etc. porque tendrías un party continuo.
ResponderEliminarNo me dirás que no te sientes acompañado.
Mama.